JAVIER VILLASUSO _ Iglesia SAN PEDRO _003.jpg
JAVIER VILLASUSO _ Iglesia SAN PEDRO _003.jpg

IGLESIA SAN PEDRO EN DURAZNO 1/14

Uruguay 1971

 

La propuesta del Ingeniero Eladio Dieste buscó la creación de un templo de tres naves sin columnas de separación.

 

Dos vigas post tensadas de 7 metros de alto, a modo de diafragma y ladrillos armados, se apoyan entre el atrio que se conservó, y el nuevo presbiterio que se construyó, salvando la distancia de 32 metros que los separa.


El apoyo se concreta en dos pórticos de hormigón armado de refuerzo. Uno incorporado al viejo muro que separa el atrio de la nave y el otro incluido en el muro del nuevo presbiterio en su encuentro con la nave central.

Estas dos vigas, desplomadas levemente hacia el interior, son a la vez las paredes que definen el espacio de dicha nave central.

Las cubiertas planas de ladrillo armado de las naves laterales se apoyan de un lado en los muros exteriores de las viejas naves laterales. Estos muros, se forraron con una pared de ladrillo armado, inclinada hacia el interior con el mismo ligero desplome que las vigas post tensadas de 7 metros de alto de la nave central.

Del lado opuesto, estas cubiertas planas cuelgan de las vigas post tensadas de 7 metros de alto, asegurando la forma rectilínea de la arista que las une.

La cubierta de la nave central es un plegado de ladrillo armado compuesto por dos losas horizontales a cada lado, y al centro dos losas inclinadas, formando una cubierta a dos aguas, con aleros laterales.

Ésta cubierta post tensada a cada lado, en los ángulos que forman la arista entre cada losa horizontal y su vecina losa inclinada, cubre la distancia de 32 metros entre el atrio y el presbiterio, al igual que las vigas post tensadas de 7 metros de alto que son las paredes laterales de la nave central.

Dos ranuras longitudinales de la cubierta a todo lo largo de la nave central separan las paredes de la cubierta, haciéndola “flotar”.

Lq cubierta y las paredes se vinculan a través de las pequeñas columnas metálicas, en un ingenioso recurso estructural que evita la deformación derivada de la enorme distancia de 32 metros que este conjunto cubre sin apoyos intermedios.

 

El presbiterio se cierra con un facetado de muros de ladrillo armado, también levemente desplomados hacia el interior en forma de torre.

En la cara que da a la nave central, un ventanal por encima de la cubierta, genera la fuerte luminosidad interior, lo que resalta el altar.

La cubierta del presbiterio, de ladrillo armado, es un plegado de losas que se apoyan en los muros del presbiterio, acompañando las facetas que forman la torre.

 

En el coro modificado el vano existente hacia la nave, Dieste proyectó un rosetón formado por placas de ladrillo armado que se mantienen casi en el aire, conectadas entre sí al centro de las aristas de encuentro entre las placas por varillas de acero en forma radial, gracias a un complejo equilibrio entre tensiones y compresiones.